
Sobre un pequeño cerro se eleva el pueblo de Sant Esteve d'en Bas, centro administrativo del municipio. Esta enclavación condicionó la formación de unas calles estrechas que serpentean hacia arriba y abajo el pueblo, y que confluyen en la plaza, delante del templo parroquial, que fue consagrado el año 1119. Sant Esteve d'en Bas ofrece un aspecto de fortaleza que transporta al viajero a la Edad Media. En este pueblo hay un complejo polideportivo con una piscina con acceso a todo el mundo. | ![]() |